21 July 2017

La casa infernal, de Richard Matheson: nome

Un buen día Richard Matheson se lee una novela de Shirley Jackson sobre una casa encantanda, The Haunting of Hill House, y piensa: "esto se puede mejorar". Y entonces va, escribe un libro con el mismo planteamiento y le estampa el título de Hell House. Se han fijado, ¿no? Hill - hell. A partir de ahí, algunos lectores dirán que mucho mejor la de Jackson, con sus ambigüedades y su narrador poco fiable, y otros, en cambio, dirán que dónde va a parar, mil veces mejor la de Matheson, con su buen puñado de fenómenos paranormales de los de verdad, violentos y terroríficos. 

Y luego Stephen King, el Salomón del horror, hará dos afirmaciones en equilibrio. Por un lado: que la novela de Jackson es la gran novela de lo sobrenatural de los últimos 100 años (junto a Otra vuelta de Tuerca). Por otro: que la novela de Matheson es la más aterradora de las novelas sobre casas encantadas que se ha escrito jamás.

Mi opinión: la novela de Jackson es una maravilla y la de Matheson un truño. 

La casa infernal tiene casi todo lo que me irrita de las películas de terror de serie B. A saber:
  1. Personajes estúpidos sin una pizca de sentido común (ejemplo inventado: "anda que no es maligno este espíritu, voy a hacer una sesión de ouija yo solo en una cabaña del bosque a las tres de la madrugada para preguntarle su color favorito").
  2. Polarización extrema de las actitudes (ejemplo inventado: "esa cortina de la ventana abierta se ha movido sola, ¡vamos a morir!" versus "no te preocupes, hay una explicación racional para todo esto, incluso para este espectro infernal que me está arrancando las tripas"). 
  3. Sistematización de las causas de los fenómenos fantásticos (ejemplo inventado: "¡ya lo tengo!, el fantasma está enfadado porque le han robado el medallón de su amada, si enterramos el medallón en la tumba, no volverá a molestarnos").
  4. Un pasito palante y dos patrás (ejemplo inventado: "que sí, que durante tres noches seguidas el fantasma se nos ha aparecido puntualmente a las doce de la noche, pero ¡da igual!, ¡hoy es un nuevo día!, quedémonos en la casa que seguro que ya no nos vuelve a molestar").

Un ejemplo (no inventado) de lo boba que me parece La casa infernal. ALERTA SPOILER: Es incuestionable que en la casa tienen lugar fenómenos extraños, hay ejemplos a porrillo, solo falta averiguar por qué. La casa fue construida por un tal Belasco, ya fallecido, que nos describen desde el principio como un hombre maligno a más no poder. En cuanto los protagonistas ponen un pie en la casa, Belasco les da la bienvenida desde una grabación antigua que se pone en marcha sola. Pues bien, hasta la mitad de la novela, a ninguno de los personajes —entre los cuales hay dos médiums— se les ocurre pensar que detrás de los fenómenos pueda estar el espíritu de Belasco :ALERTA SPOILER.

Quizás habría podido disfrutar La casa infernal si no hubiese leído antes La maldición de Hill House. Quizás a La casa infernal no le falta gracia desde un punto de vista irónico, si uno se imagina que la intención de Matheson no era otra que burlarse de los personajes poniendo su estupidez a prueba: veamos qué cotas de imbecilidad pueden llegar a alcanzar. Pero cuando un libro aburre, no hay intención que valga.

10 comments:

  1. Justo el otro día me compré "Siempre hemos vivido en el castillo" . Por una recomendación tuya. Ya te contaré.

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    1. Creo que te va a gustar. Cruzo los dedos.

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    2. Pues diste en el clavo. Me encantó. Merricat es mi nueva heroína!
      Ya me estoy apuntando "La maldición de Hill House"

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    3. Era una recomendación de bajo riesgo. Pero me alegro.

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  2. Que conste que yo ya lo avisé. Y ahora de nuevo insisto: si no lo has hecho aún, léete Soy leyenda, que es una auténtica maravilla.

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    1. Recordaba tu reseña, sí, pero quise intentarlo. De Soy leyenda guardo mejor recuerdo. Aunque con Matheson me pasa que me gustan bastante más las ideas que la forma de narrar.

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  3. Leí "Soy leyenda" hace poco y sí, está muy bien, pero creo que Matheson es mejor narrador que literato. Quiero decir, que sus historias suelen ser interesantes pero no tiene el estilo de gente como Shirley Jackson. Igual no le he perdonado aún ese gran truñaco que es "en algún lugar del tiempo".

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    1. Estoy de acuerdo. Lo has explicado muy bien: Matheson no es un gran literato. Tiene inventiva y conecta bien con el público —petardazos como El hombre menguante, Soy leyenda o Pesadilla a 20.000 pies no se hacen sin talento— pero creo que si solo se hubiese dedicado a escribir guiones de cine y televisión su legado no habría sido menor.

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  4. Bien expuesto, pardiez. Apuntado queda, el primero lógicamente.

    Buen verano.

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    1. Se me han acabado ya las vacaciones. Snif.

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